
Charly García:
A uno-Say No More: una de las cosas que más me gustaban de Serú era el "adelantamiento involuntario" que provocaba el ser criticados a muerte por la misma gente que nos piropeaba después. Leíamos las revistas como si todas fueran Rolling Stone y cotejábamos nuestra relación con el mundo y con nosotros a través de esa criatura inventada (y necesitada de reinvención constantemente) que nos hacía sentir como protagonistas de algún cuento de caballería. Teníamos una misión elegida y sólo nosotros (y mujeres) éramos los "true" Serú Girán. Quizás este sea el mejor (?) show que hicimos; estábamos preparados. Ibamos a uno -al punto a uno mismo- a uno de ustedes, al amor, al vacío, a lo desconocido. Aguante, Moro.
David Lebón:
Extraño mucho a Serú Girán. Lo que les puedo contar, simplemente, es que cuando nos juntamos en el 92, prácticamente no podía cantar por la emoción que me provocaba estar de nuevo con mis amigos delante de tanta gente divina. Extraño aquella base admirable, los arreglos de voces que tanto ensayábamos, el hecho de que tanto con Charly como con Pedro nos llevábamos tan bien para componer juntos; de hecho, todo nos resultaba fácil porque nos encantaban los estudios y grabar los temas nuevos. Me acuerdo siempre de Pedro, Charly y Moro, de nuestra amistad casi como la de los niños. ¡Gracias, Serú! Y muchas gracias a ustedes, que Dios los bendiga.
Pedro Aznar:
Había entre nosotros una química tal que parecía burlar las diferencias de nuestras personalidades para impulsar a cada uno a dar lo mejor de sí, a llegar cada vez más lejos. Eran tiempos sombríos, y la música era refugio y barricada, santuario y tribuna. La apuesta de Serú por la belleza y la excelencia, por el desacartonamiento y la libertad de expresión, fue vital en tiempos de la dictadura y vuelve a ser imprescindible hoy, después de todos estos años de acelerado desencanto, como un recordatorio de que la alegría, motor fundamental en nuestras vidas, no sólo "no es sólo brasilera" sino que no es completa ni verdadera cuando se la pretende alcanzar a espaldas de la inteligencia y de la sensibilidad.
Oscar Moro:
El escenario era un fuego: una de nuestras mejores noches. Tuve la suerte de conseguir este material, y en cuanto lo escuché sentí que podía ser un lindo regalo dejar registro "oficial" de la unión y solidez el grupo en aquel tiempo, cosa que ningún otro disco en vivo de Serú consiguió hasta ahora. Me emociona revivir la "transmisión" entre los cuatro, ese adivinarse el pensamiento que se escucha en cada nota. Junto a nuestro inseparable staff técnico éramos como una familia medio loca, muertos de risa por los caminos, como un circo ambulante que se goza la magia hasta de cuando el truco no le sale. Me alegra enormemente que este recital llegue hasta ustedes y espero que lo disfruten tanto como nosotros. Gracias a todos!
Charly García: piano Yamaha, Wurlitzer, ensamble de cuerdas Solina, bajo, Mini Moog, sintetizador Moog Opus 3, guitarra y voz
David Lebón: guitarra, congas y voz
Pedro Aznar: bajo, sintetizador Oberheim OBX, Mini Moog, bajo Moog, guitarra acústica y voz
Oscar Moro: batería
Grabado en el Teatro Coliseo de Buenos Aires la segunda noche de un ciclo de tres conciertos ofrecidos el 25, 26 y 27 de diciembre de 1981
Mezcla original para el teatro: Amilcar Gilabert
Restauración y ajuste de mezcla: Pedro Aznar en Marina Sound, sistema Pro Tools 5.0 24 bits, junio - julio 2000
Masterizado en Mr. Master por Eduardo Bergallo, julio 2000
Fotografías: Fito Frati y Andy Cherniavsky
Concepto de arte: Charly García y Pedro Aznar
Diseño: Lorena Marazzi
Sony Music Argentina